La voz es un instrumento musical original

La voz es un instrumento musical original

Empezaré con la definición del afinar. Según Carme Tulon Arfelis, afinar “es cantar o tocar un instrumento musical en sus tonos justos o exactos”[1] además explica esto postulando que al escuchar sonidos musicales el cerebro los retiene en un espacio llamado memoria musical. Al intentar cantar una melodía previamente memorizada, se conexionan la memoria con la reproducción de modo que se obtendrá una afinación absoluta si las cuerdas vocales vibran la misma cantidad de veces por segundo que el modelo memorizado.

Entonces se podría deducir que la desafinación se debería a una mala confluencia de los factores auditivos y vocales. “El desentonar es la emisión incorrecta, en cuanto a la altura, de un sonido o de una combinación de sonidos, percibida para su repetición.”[2] Pero, ¿cuáles son las posibles causas que expresan los autores de la mala entonación? Son muy variadas e intentaré exponerlas a continuación a alguna de ellas:

  • Mala audición: Muchos autores creen que se da por un problema auditivo del cantante. Podría ser que no oiga determinadas frecuencias ya desde nacimiento, como que de adolescente o adulto por una excesiva exposición a altos decibeles por prolongados períodos de tiempo. Agrega Carme el no tener oído musical no indica pérdida auditiva. “en la persona falta de oído musical, las conexiones nerviosas necesarias  para una correcta adaptación entre la percepción, la memoria musical y la reproducción no se realizan correctamente (…) este individuo puede ser un melómano, pero no puede reproducir con exactitud lo escuchado.”[3]Éste es un caso que escapa del maestro de música y será derivado a un médico.
  • Falta de atención: Para M.E. González es una de las primeramente nombradas. Para ella es normal encontrar alumnos que no desafinan, sino que inventan parte de la melodía porque cuando se la enseñó estaban dispersos o se les agotó la atención.

  • Memoria musical poco cultivada: Cuando se intenta enseñar a un alumno una melodía éste no la repite correctamente, esto sucede porque no se pone en correcto funcionamiento el mecanismo de memorización. “Desentonan entonces, porque no logran aprehender todo lo escuchado y, en consecuencia, inventan lo que no pueden retener”[4]
  • Mala emisión: Puede darse por una malformación orgánica, problemas en el aparato fonador, o fallas en el mecanismo de la voz. Para darse cuenta que la desafinación deviene de la mala entonación, se le pedirá al alumno que interprete una sencilla canción previamente memorizada, en el metalofón. Es conveniente derivar al alumno a un especialista.
  • Imagen tonal insegura: Suede suceder que cuando el registro vocal de un niño es más corto “…que el de sus compañeros, o su tesitura no coincide con la de ellos, cantará desafinado. El profesor cuidará especialmente el proponer un tono que resulte cómodo para la mayoría”[5]
  • Inseguridad vocal: Cuando cantamos se exponen algunos aspectos de nuestra personalidad. Hay niños que cuando cantan en grupo son excelentes afinadores, pero si se les pide que canten solos, se presentan titubeos con el ritmo, voz temblorosa y desafinaciones. Esto se debe a la inseguridad propia de estos alumnos.
  • Incapacidad de adaptación: Es un poco el caso contrario al anterior en el sentido que los alumnos solos cantan muy bien pero en grupo desafinan. Esto se debe  a la incapacidad de adaptarse al grupo.
  • Voces monótonas: “la línea sonora horizontal que trazan algunos pequeños y grandes al hablar y la ausencia de expresividad oral, son síntomas claros de su incapacidad para entonar una melodía.”[6] Según el método Ward, las voces monótonas son aquellas que no pueden repetir un sonido con entonación afinada, y en cambio lo hacen murmurando o zumbando, con una entonación muy grave. Otros autores dicen que se trata sencillamente de hablar en vez de cantar.
  • Falta de la técnica vocal: Se dice que cuando no se ha tenido en la infancia, una enseñanza sobre el uso correcto de la voz, la respiración e higiene  es muy probable encontrar desafinados, portamentos indeseados, melodías interrumpidas constantemente por tomas de aire, etc.

 


[1] Carme Tulon Arfelis. Editorial Paidotribo. 2005 Cantar y Hablar. Cap. 14 Pág. 115

[2] M. E. González. Ed. Kapeluz. 1963. Didáctica de la música. Cap. 4 Pág. 22

[3] Carme Tulon Arfelis. Editorial Paidotribo. 2001 La Voz. Cap. 11 Pág. 102

[4] M. E. González. Ed. Kapeluz. 1963. Didáctica de la música. Cap. 4 Pág. 23

[5] Montse Sanuy-Monserrat Sanuy Simón. Aula Sonora. Ed. Morata 1996 Pág. 58

[6] Op. Cit. Pág. 56

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