Muchas veces nos preguntamos para qué son las planificaciones. Algunos las toman como “obligaciones”, “papeles para presentar”, cuando si vemos bien su función, se trata de organizar nuestra tarea docente.

Una planificación, cualquiera sea el modelo o diseño, nos guía por donde ir. Paso a paso podemos ir marcando qué actividades se realizarán como también delimitar el contenido que queramos desarrollar. Escribir el objetivo, por ejemplo en la unidad didáctica, nos marca un camino hacia la meta. A veces se cumple, a veces no, pero eso no quita que podamos intentarlo nuevamente o reformular el plan realizado mediante una evaluación posterior del mismo (a modo de prueba y error o simplemente ajustar algunos puntos).

Clase de música

El decir “planificación en música” no significa solamente poner en papel ideas, sino que es: armar la clase, pensarla, meditarla para resulte lo mejor posible. Este plan de clase musical no implica tampoco que será 100% efectivo, que no tendremos que modificarlo sobre la marcha, en la clase misma, o a posteriori, como una autoevaluación del mismo. ¿Por qué hacerlo entonces? Porque como siempre decimos nuestros alumnos merecen lo mejor, no es lo mismo saber qué, cómo y de qué manera dar algo que pensar todo sobre la marcha… sean grupos numerosos o no, clases particulares de música o talleres musicales.

El diseño del programa de clase musical puede ser de diferentes formas. Unidad didáctica, con un modelo más estructurado, contenidos, objetivos, estrategias, criterios, recursos, instrumentos de evaluación, bibliografía, requisitos previos, temporalización, etc. Plan anual musical con ítems más globales, es decir, si las unidades didácticas son los departamentos, el plan anual es el modelo del edificio. En él se estipulan los contenidos y la fundamentación de la elección de los mismos por cada grado/sala/curso durante un ciclo lectivo.

El recorrido didáctico es un plan musical por seis meses. En él se pueden visualizar varios trayectos en los que se realizan las diferentes habilidades musicales, por ejemplo en ese semestre debe haber obras para cantar, para ejecutar instrumental/corporalmente, pautas de creación, análisis de sonidos, relaciones sonoras o musicales, etc. Es una herramienta muy útil ya que asegura que le darás a tus alumnos un poco de cada cosa, dicho en criollo y pensado exclusivamente desde la audición y no desde la escritura tradicional.

Las secuencias didácticas, muy parecidas a los trayectos, plantean una vinculación con el aprendizaje significativo. Muchas veces se las finaliza con la elaboración de un producto final (valga la redundancia) que muestre aquello que se aprendió. Lo no significa que en otro tipo de planificación ésto no puede realizarse igualmente. Por ejemplo mediante la elaboración de proyectos musicales, para realizar en o fuera del aula de música.

Planificar musica

Las actividades pueden escribirse clase a clase y en este caso ya se estipulan los tiempos de duración de cada una o se pueden como, por ejemplo, en el trayecto o secuencia didáctica, redactar una actividad debajo de la otra sin importar la delimitación de las clases.

En Musifica te proponemos ayudarte con esta tarea y puedes ver todas las opciones en: Planificaciones de Música. Además puedes consultarnos lo que necesites a través de nuestro formulario de Contacto o desde Facebook, siempre contestamos, revisa todas tus bandejas de mail.

¿Y a vos cómo te gusta más planificar? Te leo!!!! 🙂

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1 Comment

  1. Nelson Soto Riquelme dice:

    Es interesantísimo el artículo, es más, lo considero fundamental.

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